martes, 17 de marzo de 2026

MUERTE DE MOISÉS


MUERTE DE MOISÉS

Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Alexandre Cabanel.
Fecha de ejecución.- Alexandre Cabanel realiza esta obra en el año 1850
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 140 x 204 cm.
Libro de la Biblia.- Libro del Deuteronomio
Texto de la Biblia.- Deuteronomio 34, 1-8. 
Lugar donde se encuentra.- Musée Fabre.
Localidad.- Montpellier.
País.- Francia.

TEXTO DE LA BIBLIA

    Moisés subió de la estepa de Moab al monte Nebo, a la cima del Pisgá, frente a Jericó; y el Señor le mostró toda la tierra: Galaad hasta Dan, todo Neftalí, el territorio de Efraín y de Manasés, y todo el territorio de Judá hasta el mar occidental, el Negueb y la comarca del valle de Jericó (la ciudad de las palmeras) hasta Soar; y le dijo: 

    «Esta es la tierra que prometí con juramento a Abrahán, a Isaac y a Jacob, diciéndoles: “Se la daré a tu descendencia”. Te la he hecho ver con tus propios ojos, pero no entrarás en ella». 

    Y allí murió Moisés, siervo del Señor, en el territorio de Moab, como había dispuesto el Señor. Lo enterraron en el valle de Moab, frente a Bet Peor; y hasta el día de hoy nadie ha conocido el lugar de su tumba. Moisés murió a la edad de ciento veinte años: no había perdido vista ni había decaído su vigor.
Los hijos de Israel lloraron a Moisés en la estepa de Moab durante treinta días, hasta que terminó el tiempo del duelo por Moisés. 

Libro del Deuteronomio 34, 1-8.

miércoles, 11 de febrero de 2026

LA UNCIÓN DE DAVID


LA UNCIÓN DE DAVID

Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Paolo Veronese.
Fecha de ejecución.- A pesar de desconocerse la fecha exacta en la que el Veronese realiza esta obra, podemos datarla como una obra realizada hacía el año 1550
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 174 x 365 cm.
Libro de la Biblia.- Primer Libro de Samuel.
Texto de la Biblia.- 1 Samuel 16:1-13
Lugar donde se encuentra.- Kunsthistorisches Museum, Gemäldegalerie.
Localidad.- Viena.
País.- Austria.

TEXTO DE LA BIBLIA

    El Señor dijo a Samuel: 

    «¿Hasta cuándo vas a estar sufriendo por Saúl, cuando soy yo el que lo he rechazado como rey sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite y ponte en camino. Te envío a casa de Jesé, el de Belén, porque he visto entre sus hijos un rey para mí». 

    Samuel respondió: 

    «¿Cómo voy a ir? Si lo oye Saúl, me mata». 

    El Señor respondió: 

    «Llevas de la mano una novilla y dices que has venido a ofrecer un sacrificio al Señor. Invitarás a Jesé al sacrificio y yo te indicaré lo que has de hacer. Me ungirás al que te señale». 

    Samuel hizo lo que le había ordenado el Señor. Una vez llegado a Belén, los ancianos de la ciudad salieron temblorosos a su encuentro. Preguntaron: 

    «¿Es de paz tu venida?». 

    Respondió: 

    «Sí. He venido para ofrecer un sacrificio al Señor. Purificaos y venid conmigo al sacrificio». 

    Purificó a Jesé y a sus hijos, y los invitó al sacrificio. Cuando estos llegaron, vio a Eliab y se dijo: 

    «Seguro que está su ungido ante el Señor». 

    Pero el Señor dijo a Samuel: 

    «No te fijes en su apariencia ni en lo elevado de su estatura, porque lo he descartado. No se trata de lo que vea el hombre. Pues el hombre mira a los ojos, mas el Señor mira el corazón». 

    Jesé llamó a Abinadab y lo presentó a Samuel, pero le dijo: 

    «Tampoco a este lo ha elegido el Señor». 

    Jesé presentó a Samá. Y Samuel dijo: 

    «El Señor tampoco ha elegido a este». 

    Jesé presentó a sus siete hijos ante Samuel. Pero Samuel dijo a Jesé: 

    «El Señor no ha elegido a estos». 

    Entonces Samuel preguntó a Jesé: 

    «¿No hay más muchachos?». 

    Y le respondió: 

    «Todavía queda el menor, que está pastoreando el rebaño». 

    Samuel le dijo: 

    «Manda a buscarlo, porque no nos sentaremos a la mesa, mientras no venga». 

    Jesé mandó a por él y lo hizo venir. Era rubio, de hermosos ojos y buena presencia. El Señor dijo a Samuel: 

    «Levántate y úngelo de parte del Señor, pues es este». 

    Samuel cogió el cuerno de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. Y el espíritu del Señor vino sobre David desde aquel día en adelante. Samuel emprendió luego el camino de Ramá.

1 Samuel 16:1-13

viernes, 14 de noviembre de 2025

EL SACRIFICIO DE ISAAC


EL SACRIFICIO DE ISAAC

Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Juan Valdes Leal.
Fecha de ejecución.- Valdes Leal trabaja en esta obra entre el año 1656 y el año 1659
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 187 x 247 cm.
Libro de la Biblia.- Libro del Génesis.
Texto de la biblia.- Génesis 22, 1 - 19
Lugar donde se encuentra.- Colección particular.

TEXTO DE LA BIBLIA

    Después de estos sucesos, Dios puso a prueba a Abrahán. Le dijo: 

    «¡Abrahán!». 

    Él respondió: 

    «Aquí estoy». » 

    Dios dijo: 

    «Toma a tu hijo único, al que amas, a Isaac, y vete a la tierra de Moria y ofrécemelo allí en holocausto en uno de los montes que yo te indicaré». 

    Abrahán madrugó, aparejó el asno y se llevó consigo a dos criados y a su hijo Isaac; cortó leña para el holocausto y se encaminó al lugar que le había indicado Dios. Al tercer día levantó Abrahán los ojos y divisó el sitio desde lejos. Abrahán dijo a sus criados: 

    «Quedaos aquí con el asno; yo con el muchacho iré hasta allá para adorar, y después volveremos con vosotros». 

    Abrahán tomó la leña para el holocausto, se la cargó a su hijo Isaac, y él llevaba el fuego y el cuchillo. Los dos caminaban juntos. Isaac dijo a Abrahán, su padre: 

    «Padre». 

    Él respondió: 

    «Aquí estoy, hijo mío». 

    El muchacho dijo: 

    «Tenemos fuego y leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?». 

    Abrahán contestó: 

    «Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío». 

    Y siguieron caminando juntos. Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán alargó la mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo: 

    «¡Abrahán, Abrahán!». 

    Él contestó: 

    «Aquí estoy». 

    El ángel le ordenó: 

    «No alargues la mano contra el muchacho ni le hagas nada. Ahora he comprobado que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, a tu único hijo». 

    Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Abrahán llamó aquel sitio «El Señor ve», por lo que se dice aún hoy «En el monte el Señor es visto». El ángel del Señor llamó a Abrahán por segunda vez desde el cielo y le dijo: 

    «Juro por mí mismo, oráculo del Señor: por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, te colmaré de bendiciones y multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de sus enemigos. Todas las naciones de la tierra se bendecirán con tu descendencia, porque has escuchado mi voz». 

    Abrahán volvió al lado de sus criados y juntos se pusieron en camino hacia Berseba, y Abrahán se quedó a vivir en Berseba. 

Génesis 22, 1 - 19

jueves, 6 de noviembre de 2025

JUDIT Y HOLOFERNES


JUDIT Y HOLOFERNES

Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Domenico Tintoretto.
Fecha de ejecución.- En la actualidad, se desconoce la fecha exacta en la que Tintoretto realiza esta obra, datándose como una obra creada en el siglo XVI.
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 198 x 325 cm.
Libro de la Biblia.- Libro de Judit.
Texto del Evangelio.- Judit 12,7 - 20. 14, 1 - 9
Lugar donde se encuentra.- Museo Nacional del Prado.
Localidad.- Madrid.
País.- España.

TEXTO DE LA BIBLIA

 Holofernes mandó a su guardia personal que no se lo impidieran. Judit permaneció en el campamento tres días. Cada noche se adentraba en el valle de Betulia y se bañaba en la fuente. Al regreso suplicaba al Señor, Dios de Israel, que orientara sus pasos para exaltación de los hijos de su pueblo. Una vez purificada, volvía a la tienda y permanecía allí hasta que le servían la cena. El cuarto día, Holofernes mandó preparar para sus servidores un banquete, al que no fue invitado ninguno de sus oficiales. 11Dijo al eunuco Bagoas, que era su camarero: 

    «Ve y convence a esa mujer hebrea que tienes a tu cargo, para que venga a comer y beber con nosotros. Sería una vergüenza que la dejáramos marchar sin gozar de sus favores. Si no consigo poseerla, se reirá de mí». 

    Bagoas salió de la presencia de Holofernes, entró en la tienda de Judit y le dijo: 

    «No rehúse esta hermosa joven el honor de ser invitada por mi señor para beber y alegrarse hoy con nosotros, lo mismo que hacen las mujeres asirias que viven en el palacio de Nabucodonosor». 

    Judit le respondió: 

    «¿Quién soy yo para decir que no a mi señor? Haré al punto lo que guste y ello será para mí motivo de orgullo mientras viva». 

    Se vistió y se puso todos sus adornos de mujer. Su criada fue por delante y extendió en el suelo, frente a Holofernes, las pieles que le había dado Bagoas para que, a diario, comiera reclinada sobre ellas. Cuando Judit entró y ocupó su lugar, Holofernes se turbó y, presa de la pasión, sintió un violento deseo de poseerla. De hecho, desde el día en que la vio por vez primera, estaba buscando la ocasión de seducirla. Holofernes la animó: 

    «Bebe y diviértete con nosotros». 

    Judit le contestó: 

    «Con mucho gusto, señor, porque mi vida se siente hoy enaltecida». 

    Entonces ella tomó lo que había preparado su criada, y comió y bebió en presencia de Holofernes. Él, fascinado por ella, bebió tanto vino como jamás había bebido en los días de su vida. Cuando se hizo tarde, los servidores de Holofernes se apresuraron a retirarse. Bagoas hizo salir a los rezagados y cerró la tienda por fuera. Todos se fueron a dormir, rendidos de tanto beber. En la tienda quedaron solo Judit y Holofernes, que estaba tendido en su lecho, totalmente borracho. Judit había mandado a su criada que permaneciera fuera del dormitorio y la esperase como los otros días. Había dicho que iría a hacer oración y así se lo había indicado a Bagoas. Cuando todos hubieron salido del dormitorio y no quedó absolutamente nadie, Judit, en pie ante el lecho de Holofernes, oró en silencio: 

    «Señor, Dios todopoderoso, mira con benevolencia lo que voy a hacer para gloria de Jerusalén. Ha llegado la hora de ayudar a tu heredad y cumplir mi propósito de aplastar a los enemigos que se han levantado contra nosotros». 

    Se dirigió hasta la columna del lecho próxima a la cabeza de Holofernes, descolgó su espada, se acercó al lecho y, sujetando la cabeza por el pelo, dijo: 

    «Dame fortaleza en este momento, Señor, Dios de Israel». 

    Entonces, con todas sus fuerzas, le asestó dos golpes en el cuello y le cortó la cabeza. Hizo rodar el cuerpo fuera del lecho y arrancó de las columnas el dosel. Salió rápidamente y entregó la cabeza de Holofernes a su criada

Judit 12,7 - 20. 14, 1 - 9

jueves, 30 de octubre de 2025

SANSÓN CEGADO


SANSÓN CEGADO

Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Lovis Corinth.
Fecha de Ejecución.-Lovis Corinth realiza esta obra en el año 1912
Técnica.- Óleo sobre lienzo.
Medida.- 130 x 105 cm.
Libro de la Biblia.- Libro de los jueces.
Texto de la Biblia.- Libro de los jueces 16, 21
Lugar donde se encuentra.- Alte Nationalgalerie.
Localidad.- Berlín.
País.- Alemanía.

TEXTO DE LA BIBLIA

    Los filisteos lo apresaron y le sacaron los ojos. Le bajaron a Gaza y lo ataron con una doble cadena de bronce. En la cárcel estuvo dando vueltas a la muela. 

Libro de los Jueves 16,21

jueves, 23 de octubre de 2025

JEREMÍAS LAMENTANDO LA DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN


JEREMÍAS LAMENTANDO LA DESTRUCCIÓN DE JERUSALÉN

Autor.- Rembrandt Harmenszoon van Rijn, quien pasará a la historia del Arte como Rembrandt.
Fecha de ejecución.- Rembrandt realiza esta obra en el año 1630
Técnica.- Óleo sobre tabla.
Medida.- 58 x 46 cm.
Libro de la Biblia.- Libro de las Lamentaciones.
Texto de la Biblia.- Lamentaciones 1, 1 - 4
Lugar donde se encuentra.- Rijksmuseum.
Localidad.- Ámsterdam.
País.- Países Bajos.

TEXTO DE LA BIBLIA

 ¡Qué solitaria se encuentra 
 la ciudad populosa! 
 Como una viuda ha quedado 
la primera de las naciones. 
La princesa de las provincias, 
sometida a tributo. 

 Pasa la noche llorando: 
las lágrimas riegan sus mejillas; 
 ninguno de sus amantes 
le ofrece consuelo; 
 todos sus amigos la han traicionado, 
se han vuelto sus enemigos. 

 Judá marcha al destierro, 
 humillada y esclavizada; 
 habita entre gentiles, 
 no encuentra descanso; 
 sus perseguidores la han dado caza
 y se encuentra angustiada. 

Los caminos de Sión están de luto, 
 nadie acude a las fiestas; 
 sus puertas están desoladas, 
 sus sacerdotes, llorando; 
 sus doncellas están apenadas, 
 y ella misma llena de amargura.

Lamentaciones 1, 1 - 4 

miércoles, 8 de octubre de 2025

PECADO ORIGINAL Y EXPULSIÓN DEL PARAÍSO TERRENAL


PECADO ORIGINAL Y EXPULSIÓN DEL PARAÍSO TERRENAL

Autor.- Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, quien será reconocido en la historia del Arte como Miguel Ángel.
Fecha de ejecución.- Miguel Ángel realiza esta obra en el año 1509
Técnica.- Fresco.
Medida.- 280 x 570 cm.
Libro de la Biblia.- Génesis.
Texto de la Biblia.- Génesis 3, 1 - 24
Lugar donde se encuentra.- Capilla Sixtina.
Localidad.- Ciudad del Vaticano - Roma.
País.- El Vaticano - Italia.

TEXTO DE LA BIBLIA

    La serpiente era más astuta que las demás bestias del campo que el Señor había hecho. 2Y dijo a la mujer: 

    «¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?». 

    La mujer contestó a la serpiente: 

    «Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: “No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”». 

    La serpiente replicó a la mujer: 

    «No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal». 

    Entonces la mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable para lograr inteligencia; así que tomó de su fruto y comió. Luego se lo dio a su marido, que también comió. Se les abrieron los ojos a los dos y descubrieron que estaban desnudos; y entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.  Cuando oyeron la voz del Señor Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, Adán y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín. El Señor Dios llamó a Adán y le dijo: 

    «¿Dónde estás?». 

    Él contestó: 

    «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí». 

    El Señor Dios le replicó: 

    «¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?». 

    Adán respondió: 

    «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí». 

    El Señor Dios dijo a la mujer: 

    «¿Qué has hecho?». 

    La mujer respondió: 

    «La serpiente me sedujo y comí». 

    El Señor Dios dijo a la serpiente: 

    «Por haber hecho eso, maldita tú 
 entre todo el ganado y 
todas las fieras del campo; 
 te arrastrarás sobre el vientre 
 y comerás polvo toda tu vida;  
pongo hostilidad entre ti y la mujer, 
 entre tu descendencia y su descendencia; 
 esta te aplastará la cabeza 
 cuando tú la hieras en el talón». 

    A la mujer le dijo:

«Mucho te haré sufrir en tu preñez, 
parirás hijos con dolor, 
tendrás ansia de tu marido, |
y él te dominará». 

    A Adán le dijo: 

«Por haber hecho caso a tu mujer 
 y haber comido del árbol del que te prohibí, 
 maldito el suelo por tu culpa: 
 comerás de él con fatiga mientras vivas; 
brotará para ti cardos y espinas, 
 y comerás hierba del campo. 
Comerás el pan con sudor de tu frente, 
 hasta que vuelvas a la tierra, 
 porque de ella fuiste sacado; 
 pues eres polvo y al polvo volverás». 

    Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. El Señor Dios hizo túnicas de piel para Adán y su mujer, y los vistió. Y el Señor Dios dijo: 

    «He aquí que el hombre se ha hecho como uno de nosotros en el conocimiento del bien y el mal; no vaya ahora a alargar su mano y tome también del árbol de la vida, coma de él y viva para siempre».
 
    El Señor Dios lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde había sido tomado. Echó al hombre, y a oriente del jardín de Edén colocó a los querubines y una espada llameante que brillaba, para cerrar el camino del árbol de la vida.

Génesis 3, 1 - 24

MUERTE DE MOISÉS

MUERTE DE MOISÉS Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Alexandre Cabanel. Fecha de ejecución.- Alexandre Cabanel realiza esta obra en e...