PECADO ORIGINAL Y EXPULSIÓN DEL PARAÍSO TERRENAL
Autor.- Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, quien será reconocido en la historia del Arte como Miguel Ángel.
Fecha de ejecución.- Miguel Ángel realiza esta obra en el año 1509
Técnica.- Fresco.
Medida.- 280 x 570 cm.
Libro de la Biblia.- Génesis.
Texto de la Biblia.- Génesis 3, 1 - 24
Lugar donde se encuentra.- Capilla Sixtina.
Localidad.- Ciudad del Vaticano - Roma.
País.- El Vaticano - Italia.
TEXTO DE LA BIBLIA
La serpiente era más astuta que las demás bestias del campo que el Señor había hecho. 2Y dijo a la mujer:
«¿Conque Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del jardín?».
La mujer contestó a la serpiente:
«Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; pero del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: “No comáis de él ni lo toquéis, de lo contrario moriréis”».
La serpiente replicó a la mujer:
«No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal».
Entonces la mujer se dio cuenta de que el árbol era bueno de comer, atrayente a los ojos y deseable para lograr inteligencia; así que tomó de su fruto y comió. Luego se lo dio a su marido, que también comió. Se les abrieron los ojos a los dos y descubrieron que estaban desnudos; y entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron. Cuando oyeron la voz del Señor Dios que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, Adán y su mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín. El Señor Dios llamó a Adán y le dijo:
«¿Dónde estás?».
Él contestó:
«Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí».
El Señor Dios le replicó:
«¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?».
Adán respondió:
«La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí».
El Señor Dios dijo a la mujer:
«¿Qué has hecho?».
La mujer respondió:
«La serpiente me sedujo y comí».
El Señor Dios dijo a la serpiente:
«Por haber hecho eso, maldita tú
entre todo el ganado y
todas las fieras del campo;
te arrastrarás sobre el vientre
y comerás polvo toda tu vida;
pongo hostilidad entre ti y la mujer,
entre tu descendencia y su descendencia;
esta te aplastará la cabeza
cuando tú la hieras en el talón».
A la mujer le dijo:
«Mucho te haré sufrir en tu preñez,
parirás hijos con dolor,
tendrás ansia de tu marido, |
y él te dominará».
A Adán le dijo:
«Por haber hecho caso a tu mujer
y haber comido del árbol del que te prohibí,
maldito el suelo por tu culpa:
comerás de él con fatiga mientras vivas;
brotará para ti cardos y espinas,
y comerás hierba del campo.
Comerás el pan con sudor de tu frente,
hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste sacado;
pues eres polvo y al polvo volverás».
Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. El Señor Dios hizo túnicas de piel para Adán y su mujer, y los vistió. Y el Señor Dios dijo:
«He aquí que el hombre se ha hecho como uno de nosotros en el conocimiento del bien y el mal; no vaya ahora a alargar su mano y tome también del árbol de la vida, coma de él y viva para siempre».
El Señor Dios lo expulsó del jardín de Edén, para que labrase el suelo de donde había sido tomado. Echó al hombre, y a oriente del jardín de Edén colocó a los querubines y una espada llameante que brillaba, para cerrar el camino del árbol de la vida.
Génesis 3, 1 - 24